Por: José Muñoz

El americanismo tiene muchas fechas importantes a lo largo de su historia, fechas que se destacan por ser momentos clave dentro de la historia de la grandeza del club. El 26 de mayo es una de ellas, fecha donde se conmemora a la mejor y más basta afición del fútbol mexicano con el recuerdo de múltiples logros del equipo, o el 12 de octubre, día de la fundación del Más Grande equipo de la liga, pero en esta ocasión, nos enfocamos en el 10 de junio, más específico, de 1984.

El Clásico de Clásicos siempre ha sido un escenario donde la pasión por el fútbol en nuestro país se hace más clara debido a sus protagonistas, los dos equipos más galardonados y seguidos de la Liga mexicana, además, son partidos que se caracterizan por la intensidad con la que se juegan. La tarde del domingo 10 de junio, las paginas del clásico escribieron, hasta la fecha, su capítulo más importante hasta el momento.

Más allá del honor y el prestigio jugado en cada partido entre América y Chivas a lo largo de su historia, en el primer clásico jugado en una final (93-94), el ganador logró marcar una diferencia frente a su rival al conseguir el único título disputado en un Clásico. Y como es clásico, América se llevó la victoria.

Tras un empate a 2 en el partido de ida, el partido de vuelta se torno con un ambiente más intenso en el Azteca para saber quién sería el campeón de dicha Temporada. En la vuelta, luego de la temprana expulsión de Armando Manzo en el 26´ y un penal marcado al Capitán Furia al 41´, la afición azulcrema pensaba lo peor para las Águilas, pero la atajada memorable de Zelada al penal de Cisnero dio la fuerza y esperanza que el equipo necesitaba.

El marcador se abrió a favor de las Águilas hasta el segundo tiempo, con dos goles del local, el primero de Eduardo Bacas en el minuto 56 y otro más de Alfredo Tena en el 65´, sin embargo, otro penal en contra cayó en el arco azulcrema y en esta ocasión, Zelada no logró quedarse con el balón, por lo que las Chivas lograron acortar la ventaja americanista.

No fue hasta que Javier Aguirre logró asegurar el resultado y marcó el triplete americanista en el minuto 90 del encuentro. América logró conseguir su cuarto título en la Liga y el primero que marcaría la historia del equipo tal como la conocemos actualmente. Una historia llena de grandeza que comenzó ese domingo y ningún equipo ha logrado igualar después de 36 años.

Para muchos aficionados, la Final del Siglo fue un momento determinante tanto en la historia del club como en su propia historia como americanistas, tal es el caso de nuestro analista Enrique Esparza o mejor conocido como Kike Datos, quien asegura que al momento de ver el sufrimiento de la derrota por parte de los chivahermanos pensó: “tengo que ser americanista, tengo que ser el más odiado”.

Para otros aficionados, cómo Óscar Sarmiento, la final es digna del recuerdo.
“Recordar es vivir y hay cosas que no se olvidan. ¡Qué partido! Aún lo tengo muy fresco en la memoria, los goles de Bacas, Tena, Aguirre y la atajada de Zelada fueron, son y serán el símbolo del Americanismo, y por eso somos y seremos LOS MÁS GRANDES”.

Y para ti, ¿cómo marcó esta final tu amor con el Ámerica?, si te tocó vivir la final, ¿Cuál es el mejor recuerdo que conservas del partido?

#LosMásGrandes

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